Tres juegos que me gustan

De vez en cuando, llegan a la agencia briefs de clientes que implican hacer campañas para niños. Más allá de la consideración moral que esto me provoca (¿publicidad para niños? ¿en serio?) y que siempre intentamos revertir proponiendo cosas que no tienen que ver con darles publicidad sino algo con lo que jugar y aprender, lo interesante es el proceso de poder hablar con niños durante varios días consecutivos, porque por lo general uno se da cuenta de que la frecuencia en la que ellos emiten está (desgraciadamente) muy lejos de la frecuencia en la que deberíamos emitir nosotros, tal como ya se escribió aquí en alguna ocasión.

Y gracias a eso, y a que uno tiene que intentar “sumergirse” en juegos que aúnen educación con entretenimiento, termino por encontrar algunas piezas de una simplicidad fascinante. En la forma, claro, porque en el fondo son realmente complejas. Como éstas tres:

Today I die

Today I Die

“Today I die” es una poesía en forma de juego, donde hay que ir generando escenarios en los que completar pequeñas tareas que le permiten a uno transformar la frase original (“dead world / full of shades / today I die”) en la frase final con la que uno triunfa sobre la oscuridad (“free world of beauty / today I swim / until you come”).

Aquí hay un pequeño paso a paso, en caso de que alguien no consiga completar el juego.

I wish I were the moon

I Wish I Were The Moon

A diferencia del anterior, que es más personal, “I wish i were the Moon” es una historia de amor, que a veces termina bien y a veces termina mal, dependiendo de cada uno de los siete posibles finales que generemos mediante nuestra interacción.

Aquí hay un pequeño paso a paso, en caso de que alguien no consiga completar el juego.

Windosill

Windosill

Para terminar, una portentosa demostración de habilidades de programación en Flash, Windosill, un viaje extraño e hipnótico a través de diferentes puertas, que se abren mediante la introducción en un agujero en la pared de un cubito de color blanco (que hace las veces de cerradura). El problema es que dicho cubito no siempre está a mano, y encontrarlo es la tarea que debemos completar en cada uno de los niveles (tanto en la versión gratuita como la de pago, que contiene varios niveles más)

Aquí hay un pequeño paso a paso, en caso de que alguien no consiga completar el juego.

Y una vez confesados tres de mis favoritos, ¿conocen más juegos de este estilo?

Published by

Daniel Granatta

Waiting for the robot takeover. I rewire people.

11 thoughts on “Tres juegos que me gustan”

  1. Buena investigación, Dani. A mí me fascinan los juegos conceptuales. Hace unos años se lanzó The Graveyard. Básicamente, es un paseo por un cementerio de una mujer en los últimos momentos de su vida, muy bien producido y cargado de simbolismo. Lo más curioso del juego es que la versión gratis tiene el juego completo, pero la versión pagada introduce la posibilidad de la muerte. No sabes si morirá o no, pero ése es el aliciente que refuerza más todavía el simbolismo que sirve de leit motiv para todo.

    http://tale-of-tales.com/TheGraveyard/

  2. sí! “The Graveyard” es fantástico, aunque siempre sentí que en la “exploración” se perdía parte de la carga emocional, vaya, que si fuera narrado en vez de “interactivo” sería más contundente (opinión personalísima)

    abrazo!

  3. Pingback: gorditosybonitos
  4. Pingback: Daniel Granatta
  5. Pingback: Pedro German
  6. Pingback: Jorge Cavazos

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *