Verbal en taxi

Han pasado cuatro días desde que lanzamos VERBAL para intentar “fondearlo” en Kickstarter. Cuatro días en los que nos han pasado muchas cosas que sabíamos que nos iban a pasar, y donde también nos han pasado muchas cosas que no sabíamos que nos iban a pasar, y que (en suma) nos han servido para calificar las dudas y preguntas con respecto al proyecto en cinco grandes bloques:

1.- Lo idóneo o no de usar Kickstarter como plataforma para intentar conseguir dinero.
2.- Lo acertado o no de cómo estamos exponiendo nuestra idea en Kickstarter.
3.- El modelo de negocio del proyecto.
4.- La factibilidad técnica del proyecto.
5.- La deseabilidad de VERBAL (por qué le interesaría tanto a los que lo van a usar como a los que ahora podrían financiarlo).

Todas estas cuestiones, extraídas (insisto) de todos los feedbacks que hasta la fecha hemos recibido (gracias) sobre el proyecto, las vamos a detallar más en una sección de FAQs a partir del próximo lunes.

Tráfico en la Ciudad de México

Pero más allá de eso, lo que se está cumpliendo a rajatabla es la promesa que nos hicieron de que todos los días, desde que se lanza un proyecto en Kickstarter, son una locura, te vaya bien, mal o ni una ni otra. En estos cuatro días, en los que hemos tenido de todo ello con apenas horas de intervalo, me he acordado mucho de algo que me llamó mucho la atención cuando llegué a vivir a la Ciudad de México.

Ya sabrán, si han estado aquí (y si no, yo se lo cuento), que el tráfico de esta ciudad es una de las peores pesadillas del Universo, tal cual pueden ver en la fotografía que está unas líneas más arriba. Y es curioso, porque cuando es uno el que conduce el coche lo normal es quedarse detenido en la ruta que elegiste, maldiciendo el no haber escogido ese otro camino que, quizá, estaba más despejado.

No es éste, sin embargo, el método que escogen los taxistas, ya que, como conocen más de dos y tres formas de llegar al lugar solicitado, comienzan una vertiginosa carrera por aquí y por allá intentando dar con la ruta adecuada. A veces están todas igual de taponadas, pero al menos, por aquello de estar en movimiento, uno siente menos frustración que la que se produce por estar detenido en tu coche, sin poder moverte a ningún sitio.

Así que si me preguntan cómo se siente uno cuando lanzas un proyecto en Kickstarter, les contestaría tal cual eso: es como estar en un taxi de la Ciudad de México en un día de lluvia y con mucho tráfico, buscando (mientras evitas quedarte detenido) la mejor ruta para llegar al destino.

Seguiremos informando.


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· Explicación de qué es VERBAL (castellano)
· Explicación de qué es VERBAL (inglés)

Published by

Daniel Granatta

Waiting for the robot takeover. I rewire people.

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