Ya no tengo cerebro

Rewire del cerebro

Hace un par de meses, al participar junto con otros ponentes en el workshop que organizaba una marca, me pidieron que para presentarme al público comenzara definiéndome con una “frase impactante que causara expectación”. Y como el requerimiento fue de improviso, lo único que acerté a decir fue “gracias a Internet, ya no tengo cerebro, tengo un data feed.”

Yo no sé si la frase era impactante o no, porque hoy en día la gente sólo se impacta con lo que pasa en “Game of Thrones”, pero os cuento lo que me pasa porque igual también os pasa a vosotros. Resulta que sigo a 17 mil personas en Twitter y tengo casi 4600 contactos en Facebook, siempre bajo la teoría sobre la que escribí una vez, la de que la probabilidad de encontrar un enlace interesante, entretenido, gracioso, etc. se incrementa si incremento la cantidad de personas con las que tengo contacto “virtual”.

Y resulta que yo, que siempre he tenido buena memoria, ahora me encuentro con que mi cerebro almacena información (datos, lugares, caras, etc.) Y no la que yo quiera o porque yo lo quiera, sino porque él decide qué y cómo lo almacena.

Titanic + Legally Blonde

Por ejemplo, yo soy el que cuando está viendo “Legally Blonde” exclama:

¡El tipo que hace de profesor que luego acosa a Reese Whiterspoon es el que hacía de ingeniero del Titanic en la película de James Cameron!

Si alguien me pregunta que cómo se llama ese actor, no tengo ni la más remota idea. Mi cerebro solamente almacena piezas de información y, en algún punto, las conecta y me hace exclamar eso. Lo “interesante” aquí no es el hecho de que las piezas se conecten, sino que: 1) yo no las elegí 2) no las conecto yo, lo hacen ellas solas.

Me pregunto cómo incide esto en mi profesión, que se supone tiene que ver con cruzar diferentes tipos de conocimiento para encontrar soluciones a los problemas de los clientes de la agencia en la que trabajo. Me pregunto entonces si no necesito desesperadamente comenzar a utilizar herramientas como Seenapse, en vista de que un tiempo a esta parte ya no tengo control sobre la información que mi cerebro cruza, convirtiéndome, simplemente, en el habitáculo donde todas esas piezas de información residen. En suma, un feed de datos esperando a que alguien (mi cerebro) haga algo con ellos.

De vuelta al workshop del que hablaba, tras decir (más o menos, creo) todo lo que acabo de escribir, otro de los ponentes (doctor de profesión) afirmó que, efectivamente, no sólo Internet nos “reprograma” el cerebro funcionalmente, sino que incluso hay estudios donde se afirma que el cambio también se produce a un nivel de “estructura anatómica”. Y eso sí que fue una “frase impactante”, al menos para mí.

Preso de la curiosidad, hice una búsqueda simple en Google sobre el tema, encontrando un creciente número de artículos y estudios sobre el tema (que el cerebro pueda reestructurarse funcional y anatómicamente).

Y como no creo ser el único al que le esté ocurriendo esto, me pregunto: ¿Y vosotros? ¿Aún tenéis cerebro o ya tenéis un data-feed?

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Daniel Granatta

Buscador de luz. Waiting for the robot takeover. I rewire people.

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